Si lo planeamos no sale así...
A la mañana siguiente, 25 de Agosto, dejamos Grecia en la popa y encaramos unas 75 millas hacia Otranto en Italia. El cruce fué con viento de ceñida que con el correr del día se fue prestando y nos quedó de borde con un promedio de 18knts con lo que cruzamos el Adriático a 7.5knts de velocidad, achicando un poco de vela de a ratos y con el piloto automático seteado en el modo veleta, de manera que siga no un rumbo fijo de compás sino un rumbo fijo de un viento aparente, seteado en 35 grados respecto de la proa, máxima ceñida para el Montoi, pero apoyando sus 50 pies, el barco navegaba que era un placer!
