Partimos temprano para la isla de Zakynthos, que eran unas 20 millas de navegación tranquila, llegamos al puerto de Agia Nikolaos, que es una bahía muy tranquila, metida entre montañas y con un peñón en la entrada que la protege, el agua es totalmente turquesa y de una claridad increíble, que se veía el ancla en el fondo a 10 metros de profundidad. El amarre en la mayoría de los puertos Griegos, es tirando el ancla por proa, dejar ir 40 metros de cadena y amarrar de popa al muelle, con la ayuda e indicaciones del harbor master o ”Caudillo del pueblo”, que es el que cobra, en efectivo por supuesto, y te indica todos los detalles del puerto.