Al día siguiente partimos para la isla de Vrgada, una isla muy chiquita con una playa de arena naranja abajo de un acantilado del mismo color, pero como soplaba bastante nos quedamos abordo y ya que se venía terminando la temporada 2025, aprovechamos para trabajar en las propuestas del 2026.
A la tarde calmó el viento y bajamos a recorrer un poco, pero la verdad eran 4 cuadras, un puertito con un barcito al agua y no mucho más, así que volvimos al barco cenamos en cubierta bajo las estrellas.
A la mañana como estaba muy tranquilo, fuimos a recorrer la playa con el bote y ver todo el paisaje naranja desde cerca y sin gente ni viento. Luego levantamos ancla y seguimos hacia el Norte, recorrimos algunas bahías y anclamos en una bahía sin nadie alrededor, solo 3 casitas en la costa.
El día estaba espectacular, sin viento, con calor como para tiraste al agua, lo que ya para esta época de mitad de Septiembre no es cosa de todos los días. Y como no había nada para recorrer, sino disfrutar desde el Montoi, se aprovechó para escribir, para meditar, para leer y para darle una buena dosis de ineficiencia a la mente productiva!!!
Aunque buena parte de lo que estamos estudiando de espiritualidad, dice que lo que tiene más valor en esta vida es buscar la felicidad a partir de ir evolucionando en el desarrollo espiritual, que finalmente nos va a permitir ayudar a otros a alcanzar su felicidad y estar libres del sufrimiento. Así que depende de donde se lo mire...nuestro tiempo de meditación está siendo productivo a pesar de todo!!!
Al atardecer, ya nos picó el bichito de ir a dar una vuelta. Lo único que había era un restaurant local, que tenía su puertito privado con lugar para 3 lanchitas de pesca y ahí metimos a Hondo. El restaurante estaba gestionado por una familia del lugar y con mucha onda. La hijos atendían la cocina, salían a levantar las redes y servían las mesas. Tenían un dispenser de cerveza tirada y otro de vino blanco, probamos el vino y estaba muy bien. Nos gustó tanto el lugar que de tomar algo pasamos a comer de todo. Calamar a la parrilla, papas fritas, espinacas cocidas, todo estaba increíble. Hasta el pan casero estaba bueno, y nos llevamos una hogaza para el desayuno!!! Lo que fue una vuelta para ver que hay terminó en un gran programa!
A la mañana siguiente, arrancamos temprano con gimnasia y Yoga en cubierta, desayuno y ya empezaba a soplar un Sur que nos llevaba hacia nuestro siguiente destino, así que levantamos el ancla, desarrollamos velas y pusimos rumbo Noroeste hacia nuestro siguiente destino. El trayecto fué increíble, navegando entre cientos de islotes e islas, hasta llegar a una espejo de agua entre dos cadenas de islas paralelas que parecía estar navegando en el Nahuel Huapi pero con mar. Al final del canal estaba Luka, un pueblito de 20 casas muy simpático y fundamentalmente bien protegido del Sudeste que iba a soplar lindo toda la noche. Anclamos en 8 mts. En medio de la bahía, almorzamos abordo y aprovechamos la tarde para leer, meditar y planear nuestra próxima semana, porque el tiempo pintaba bastante feo casi todos los días. Después de analizar pronósticos, donde cada uno decía algo distinto. Teníamos que buscar un lugar que nos diera protección del Sur por dos dias pero también del Norte, porque había un centro de baja avanzando qué primero nos tiraba viento del Sur, pero cuando pegase el frente, iban a venir rachas del Norte fuertes. Decidimos movernos para la bahía de Muline, en el Norte de la isla Ugljan, enfrente a Zadar. Esta bahía tenía buena protección de casi todos los cuadrantes.
Hicimos una linda navegación de 15 millas con 17knts por la aleta y llegamos a una bahía, donde si bien se sentían los 17knts del Sur, por encima de los árboles, no entraba nada de ola, bajamos el ancla en 5mts de agua y tiré como 40 mts de cadena, de manera de estar tranquilo frente a lo que pudiera venir. Por su ubicación, tiene un lindo puertito de pescadores, con dos restaurantes y un supermercado y leyendo un poco nos enteramos qué en la época de los romanos había sido la capital industrial de la producción de aceite de oliva de la zona. Todavía se conservaban las ruina de lo que fué la mayor prensa de aceite de oliva a de la zona.
Como el clima venía feo por 3 días, aprovechamos a conocer los dos restaurantes que tenían mucha onda, nos fuimos caminando a recorrer otras bahías y por supuesto, a la noche nos pegó el frente, con un diluvio que se caía el cielo, rayos por todos lados y alguna racha fuerte también, pero el Montoi estaba seguro y se la bancó sin problemas. Al día siguiente nos levantamos tarde, ya que habíamos dormido con un ojo abierto. Pero el día amaneció a pleno sol y poco viento, así que perfecto para hacer fiaca y arrancar tranqui para la siguiente isla que queríamos conocer.
En estos días con mucho tiempo para reflexionar, volvimos a reafirmar qué queremos compartir más de lo que vivimos con amigos y el hecho de conocer lugares nuevos no es tan importante como conocer gente valiosa y compartir momentos con amigos. Así que a partir de estas reflexiones y como si algo tenemos en esta vida es la libertad de ir adaptándola a lo que nos hace felices, empezamos a pensar en un esquema que nos permita agregarle el condimento de los amigos a nuestra vida de mar.
Añadir comentario
Comentarios