Navegación por Malta.
La Valeta tiene la particularidad de ser el puerto de partida de varias regatas de Maxi Yachts en el Mediterraneo. Esas partidas tienen el encanto de largar con cañonazos desde el viejo fuerte elevado sobre la muralla y todos los barcos navegando la primera milla entre las murallas del puerto. Un espectáculo super conocido y que aparece en muchísimas publicaciones náuticas, hoy con el Montoi navegábamos por esas mismas aguas!!! Después de disfrutar esas vistas únicas amarramos en Gran Harbor Marina, uno de los puertos de mega yachts de Valeta, con nuestros 50 pies nos sentíamos chiquitos!!! Pusimos el barco a punto y recibimos a nuestra siguiente huésped, Mariana, que llegaba de Madrid. Muy lindo reencuentro de las amigas que lo celebramos con una rica cena en un restaurant, italiano esta vez. Al día siguiente partimos para nuestro primer destino, una bahía se esas que estaban rodeadas de edificios de verano y que quedaba cerca de los operadores de buceo, Bahía San Julián. Encontramos un operador que nos pareció bastante bien y contratamos dos bajadas.
La bahía era un paisaje distinto a todo. Una bahía bastante protegida, pero rodeada de edificios, con una costanera con bares y alguna playita en las puntas. No es la típica bahía donde habitualmente se fondea cuando quieres la experiencia del mar y la naturaleza, sin embargo tenía su encanto, una bahía urbana...pero al mismo tiempo nos permitía dejar el barco anclado solo y poder ir a bucear al día siguiente.
El buceo fué increíble, especialmente para mi, que siempre me apasionó, pero por esas vueltas de la vida, no buceaba desde hacía 6 años. Fuimos a un naufragio, donde encontramos un remolcador que estaba el barco completo a 20 mts.de profundidad, un espectáculo único. Nos metimos entre los pasillos, el puente de mando, todo en perfecto estado y lleno de peces, también vimos Morenas, Meros y mucha vida marina. Salí totalmente feliz con la experiencia!!!
A la tarde, después del almuerzo y siesta partimos para el Este a recorrer el resto de las islas.
Anclamos en Gadirha, una bahía bastante amplia, tranquila, donde los edificios quedaban lejos y Dios nos regaló un atardecer de mil colores, cenamos abordo bajo las estrellas, un rato de lindas charlas y a dormir.
Al día siguiente fuimos a fondear nuevamente a la Crystal lagoon, en la isla de Comino, a pasar el día, porque a pesar del quilombo de gente el lugar es increíble. Por suerte había un poco menos de gente al ser día de semana y aprovechamos para recorrer las cuevas, sacar unos fotones espectaculares y a la tarde partimos para la marina de Gozo, la tercera isla de Malta. No teníamos ganas de sufrir el swell de Comino una segunda vez.
En la marina de Gozo, a la tarde no había mucho para hacer, más que disfrutar de los restaurantes del puerto, así que comimos una rica cena y a dormir. A la mañana siguiente decidimos ir a caminar para conocer un poco, subimos al pueblo y nos encontramos dos lugares interesantes, por un lado un pueblo quedado en el tiempo, con la influencia árabe a flor de piel. Nos sentamos a tomar un café en un bar de gente local, donde las chicas eran las únicas mujeres del lugar. El resto de los comensales miraban sorprendidos con caras hoscas, la presencia de mujeres en su reducto machista!!! No nos importó mucho y al rato partimos para el castillo que nunca fué...una ciudad amurallada que los Caballeros de Malta construyeron arriba de un monte, con la intención de mudar a todo la gente del puerto para que estén más seguros frente a las invasiones… pero que la historia cuenta que ninguno quiso mudarse al nuevo lugar, con lo cual quedó abandonado!!!
El lugar es impresionante y hoy lo están restaurando para hacer un tiempo compartido. Comentario al márgen, nos metimos a ver que era pero nos agarró un guardia de seguridad muy enojado, porque habíamos entrado sin pedir autorización, nos retó un poco...lo saludamos con nuestra mejor sonrisa y seguimos viaje, nosotros seguimos con nuestra curiosidad y el guardia se quedó con su enojo...
Al mediodía partimos con el Montoi a recorrer la isla de Gozo. A diferencia de Malta, Gozo es mucho más agreste y sin edificios, toda la costa tiene acantilados y cuevas gigantes, algunas casi tan grandes como para entrar con el Montoi!!! Cosa que no hicimos, desde ya, sin embargo, como no soplaba y había poco swell, las huéspedes bajaron con la capitana a explorar las cuevas con Hondo y yo me quedé esperándolas afuera con el barco. Sacamos unas fotos de las cuevas impactantes!!
Después de 30 millas a motor rodeando la isla, llegamos a nuestro destino para esa noche. Un lugar soñado, Dwejra Bay, una bahía circular a la cual entrabas por un paso de no más de 20 metros de ancho, entre dos paredes de roca y dentro te encontrabas con un espejo de agua turquesa de media milla de diámetro, rodeado de acantilados y cuevas qué parecía estar en una película.
Pasamos la tarde recorriendo el lugar con Hondo y encontramos un lugar que se llama el blue hole. Es un pozo en las rocas cerca de la orilla qué baja a una profundidad de 10 metros y luego tiene salida hacia el mar por abajo, una cosa nunca vista, era increíble!! En otro lado, nos metimos nadando en una cueva que nadando hacia adentro llegabas a un pasadizo y al atravesarlo aparecías por otra cueva al exterior. Disfrutamos el lugar a pleno con esa experiencia de naturaleza al 100%, encima con poca gente!!! y para terminar tuvimos una noche con una luna llena increíble que caía sobre el mar y las paredes de roca!!!
La cena abordo fue perfecta y la luna nos acompañó mientras compartíamos lindas charlas sobre la vida, sin ningún apuro, sabiendo que estábamos en el mejor lugar que podíamos estar!!!
A la mañana siguiente, arrancamos para ir volviendo a La Valeta, a la marina de Gran Harbor, ya que las chicas partían al día siguiente temprano.
Hicimos un nuevo paseo por la ciudad, cena en un lindo restaurant, charlas de despedida, agradeciendo lo compartido y a dormir un rato ya que a las 5am llegó el taxi y ambas amigas partieron para el aeropuerto.
El resto del día fue tranquilo, pero con bastante trabajo de limpieza del Montoi y puesta a punto del barco para la siguiente navegación, nos esperaban 350 millas hasta Grecia!!! Nos movimos a la bahía San Julián que tenía un supermercado pegado al muelle, nos aprovisionamos para la próxima semana y para la travesía. Una vez que todo estuvo estibado, nos movimos nuevamente a la bahía dentro del puerto de La Valeta, que estaba bien protegida del Swell que estaba entrando y a la mañana siguiente, pusimos proa para nuestra siguiente parada, nuevamente la bahía de Siracusa!
Como conclusión de nuestra semana en Malta es que tuvo un poco de todo, momentos con muchos turistas, mucha civilización, pero también tuvo historia y algunos lugares paradisíacos. Habrá que ver si el futuro nos trae nuevamente a sus costas!!!
Añadir comentario
Comentarios