Ultimas semanas de Grecia

Publicado el 24 de febrero de 2026, 23:49

Partimos temprano para la isla de Zakynthos, que eran unas 20 millas de navegación tranquila, llegamos al puerto de Agia Nikolaos, que es una bahía muy tranquila, metida entre montañas y con un peñón en la entrada que la protege, el agua es totalmente turquesa y de una claridad increíble, que se veía el ancla en el fondo a 10 metros de profundidad. El amarre en la mayoría de los puertos Griegos, es tirando el ancla por proa, dejar ir 40 metros de cadena y amarrar de popa al muelle, con la ayuda e indicaciones del harbor master o ”Caudillo del pueblo”, que es el que cobra, en efectivo por supuesto, y te indica todos los detalles del puerto.

Terminamos la maniobra de amarre, acomodamos el barco y nos fuimos a aprovisionar la despensa con lo que nos faltaba, terminado esto nos regalamos un cena local en el restaurante del puerto,  la Taverna Portos, que es de la familia de Dimitri, el capitán del puerto,  que como les conté,  es el que maneja todo ahí, los barcos de turismo, la estación de 

servicio, las amarras y la Taverna. Si cenas en Portos, la noche en el puerto es gratis... todo un empresario!!

Los siguientes huéspedes fueron todo un desafío...eran dos parejas de italianos de 28 y 24 años,  es decir,  la edad de nuestros hijos. Mucha energía para gastar,  música a fondo todo el día y con poca predisposición para mantener el orden dentro del barco…o por lo menos nuestro estándar de órden.

Sin embargo, nos permitió evaluar qué cosas mejorar en cuanto a los límites que queremos mantener y los que podemos relajar,  finalmente surgieron un poco, entre reguetón y reguetón algunas lindas charlas y compartir su forma de vivir,  sus expectativas y nosotros contarles las nuestras. 

En cuanto a la navegación, ya a esta altura conocíamos mejor la dinámica del viento y de donde iba a soplar en cada parte de las islas. Así que la dinámica era arrancar a las 8am... mientras los jóvenes dormían... hacer un par de horas hasta la bahía donde íbamos a pasar el día,  en el camino se iban levantando y cuando llegábamos ya estaban listos para ir al agua, nadar, playa o snorkel o salir explorar los alrededores en las paddle boards. Todos los días encontramos bahías increíbles, con una claridad del agua que no encontré en ningún otro lado hasta ahora!! Una cosa interesante fué que trajeron un drone así que sacaron unas fotos espectaculares de éstas bahías, me enseñaron a manejarlo y ya quedó definido que va a ser nuestra próxima adquisición!!!

Cerca del mediodía yo me ponía a cocinar el almuerzo, comíamos a la 1pm y a las 2pm estábamos encarando la navegada hacia el siguiente destino, donde íbamos a pasar la noche.

Así pasó la semana, que puso a prueba toda nuestra paciencia y energía, pero como toda experiencia a bordo, también tuvo excelentes momentos!

Los dejamos el último día a la tarde, nuevamente en el puerto de Zakynthos, acomodamos un poco el barco y nos sentamos con una cerveza fría a recuperar energías!!!

Se nos acababa la etapa de Grecia y ya teníamos que empezar a navegar hacia Croacia, que era nuestro próximo destino, 390 millas en una semana. El desafío es encontrar las ventanas de viento que nos permitan ir hacia el Norte sin tener 25knts de frente, que no son muchas. Justo al día siguiente teníamos un día con viento de través para subir 90 millas, nuevamente hasta la zona de Corfú. Arrancamos con la primera luz, a la 7am y a las 20.30hs con la caída del sol, estábamos anclados en la bahía de Gaios, en la isla de Paxos para pasar la noche. Por suerte, todos estos lugares ya los conocíamos así que buscamos el spot de fondeo qué yo tenía marcado en el GPS y dormimos tranquilos sabiendo que el ancla estaba en un fondo con buen agarre. Una buena práctica que adopté hace tiempo, es en cada lugar que fondeamos tirarme al agua con la máscara a estudiar como es el fondo y marcar en el GPS un pin del lugar con una explicación del tipo de fondo y profundidad, esto me da la tranquilidad de tener opciones de fondeos seguros, cuando nos toca volver a lugares ya visitados (Hoy buena parte del Mediterraneo!).

Al día siguiente, pasamos por Sivota a cargar combustible y seguimos hasta la bahía de Kerkyra, abajo de la ciudad de Corfú (nuevamente con la tranquilidad de dirigirse a un lugar de fondeo conocido).

Pasamos la tarde recuperando energía, ni bajamos a tierra. A la mañana siguiente nos movimos a otra bahía al norte de Corfú, de manera de estar más cerca de nuestra ruta hacia Italia. Como el viento para empezar a subir hacia el Norte, recién lo teníamos dentro de dos días, decidimos cruzar de Corfú a Otranto, en Italia, unas 75 millas, recién cuando entre el viento. Con lo cual nos quedó un dia más de relax en la bahía de Kalami, un paraíso bien protegido,  donde pasamos el día entre chapuzones en agua transparente, siesta, meditación y lectura....que encima coincidió con ser la primera bahía donde habíamos anclado apenas llegamos a Grecia...como que todo se dió muy bien para cerrar una etapa.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios