Si lo planeamos no sale así...

Publicado el 6 de marzo de 2026, 22:16

A la mañana siguiente, 25 de Agosto, dejamos Grecia en la popa y encaramos unas 75 millas hacia Otranto en Italia. El cruce fué con viento de ceñida que con el correr del día se fue prestando y nos quedó de borde con un promedio de 18knts con lo que cruzamos el Adriático a 7.5knts de velocidad, achicando un poco de vela de a ratos y con el piloto automático seteado en el modo veleta, de manera que siga no un rumbo fijo de compás sino un rumbo fijo de un viento aparente, seteado en 35 grados respecto de la proa, máxima ceñida para el Montoi, pero apoyando sus 50 pies, el barco navegaba que era un placer!

Llegamos al puerto de Otranto, en la Puglia Italiana, que no conocíamos, con la última luz del atardecer, de manera de poder buscar un buen lugar de fondeo. Tiramos el ancla y si bien estábamos protegidos del viento, entraba un poco de la ola de los 20knts. que habíamos dejado recién. Así y todo nos abrimos una cervecita y a disfrutar el atardecer y la alegría de haber llegado a destino. Como era de esperar, la noche fue un poco movida, así que a la mañana siguiente arrancamos temprano para Brindisi, que quedaba a 40 millas para el Norte. Nos tocó meterle todo motor ya que no había viento, con lo cual aprovechamos para recuperar horas de sueño haciendo guardias con Estefi y fuimos recorriendo las distintas bahías y playas de la zona. 

Llegamos a Brindisi a las 4pm. Nos sorprendió el lugar, ya que es un puerto natural enorme y como tal tiene una historia super rica, siendo el principal puerto hacia el Oriente, utilizado desde la época del imperio Romano, las cruzadas y las dos guerras mundiales. 

El puerto tiene un sector público donde se puede amarrar directo en la vereda, sin luz ni agua, pero bien protegido y cerca de lavanderías y supermercado, que era lo que necesitábamos. 

Como teníamos una ventana de viento favorable de dos días para subir hasta Split en Croacia, teníamos que decidir si nos quedábamos tranqui dos días en Brindisi o seguíamos hacia el Norte para Bari y luego desde ahí cruzábamos un poco más cerca. La decisión unánime fue parar dos días disfrutar el lugar y después navegar un poco más largo, con lo cual recorrimos Brindisi, por sus callecitas con historia y lindos restaurantes, sin apuro y absorbiendo un poco de la energía del lugar.

Como este puerto está lejos de los destinos de charter, los barcos que teníamos alrededor eran todos de navegantes qué, como nosotros, viven abordo. Estuvimos conversando con el capitán de un barco vecino, neozelandés, que había navegado por todo el mundo y nos contó historias increíbles, quedamos en contacto como para seguir encontrándonos en el futuro. Conocer gente así es un lindo regalo que cada tanto nos da esta vida!

Al día siguiente soltamos amarras, nos despedimos de Italia por un tiempo y partimos con proa a nuestra siguiente etapa, Croacia. El pronóstico pintaba muy bien, con viento de la aleta entre 12 y 18 knts. Para toda la travesía. Hasta la noche fue una de esas navegadas, donde la mente entra en pausa y se conecta con el movimiento del mar y del viento en el barco y te sentís qué sos parte de todo eso. El espíritu dice presente y se te pasa las horas disfrutando cada instante. Pasamos la noche con el barco navegando en oreja de burro, es decir, con el viento de popa y poniendo la vela mayor de una banda y la genoa de la otra, con 18 knts constantes. Luego del amanecer el viento empezó a subir y llegó a 30knts del Sur, que nos daba por una aleta, así que el Montoi venía navegando a fondo, barrenando olas a 12knts. A eso de las 9am. luego de recorrer las 180 millas, llegamos a la isla de Brac, cercana a Split, con el barco y la tripulación todos contentos y disfrutando de poder navegar cómodos y seguros en esas condiciones. Lo gracioso era que en la zona todos los barcos de charter estaban guardados en puerto por aviso de fuertes vientos…que nosotros habíamos disfrutado!!

Llegamos a la bahía de Milna donde bajamos el ancla con líneas a tierra (Después de nuestro paso por Grecia, ya éramos expertos en la maniobra!) Y nos dispusimos a esperar las lluvias qué estaban pronosticadas para esa noche.

Una linda sorpresa fué tomar contacto con Tom, un Croata capitán de una Goleta, con el cual habíamos navegado una semana hace 4 años y yo había seguido en contacto. Se mostró super amable, hasta nos consiguió un lugar en el lugar de las goletas en el puerto de Split, para el día siguiente (Es como conseguirte una platea en un clásico River Boca!). Y encima como iba a estar con su goleta cerca de Milna, a la noche nos vino a visitar al Montoi. Muy lindo reencuentro después de varios años, incluso desde cuando el Montoi aún era un sueño a realizar. Veníamos pensando en el importante papel que juega reencontrarse con gente valiosa, como parte de esta aventura y deseando que se generen estos encuentros.

Tom nos invitó a ir a ver la Goleta al día siguiente, en Split, ya que íbamos a estar de vecinos. 

La importancia de nuestro amarre en Split del día siguiente, tenía varias razones de ser, primero teníamos que pasar por la autoridad portuaria y pagar los permisos de navegación para aguas Croatas. Por otro lado, coincidimos sin saberlo, con mi prima Vicky, que estaba de viaje familiar, con mi tío Jose y todos los sobrinos. Y comenzaban a darse los reencuentros qué, solo un día atrás, habíamos estado añorando. Teníamos que visitar la Goleta y como última razón, queríamos recorrer Split nuevamente, ya que teníamos grandes recuerdos de nuestra última estancia por acá, donde está aventura de vida recién estaba tomando forma.   

Llegamos a la mañana al puerto y nos tocó amarrar en el muelle de los superyachts y las Goletas. Al Montoi se lo notaba contento, sacando pecho entre los mega barcos!!!

Primera tarea, sacar la autorización en la capitanía del puerto, esperábamos un lío burocrático pero para nuestra sorpresa fué facilísimo, luego lo pasamos a visitar a Tom por su Goleta, Allure se llama, quien nos mostró orgulloso todos los upgrades que le había hecho en estos años y la verdad que hoy es una Goleta 5 estrella, de las mejores de Croacia y todo lo logró él con su trabajo en 5 años. Es una alegría ver cómo quienes le ponen toda la pasión a lo que hacen, les va bien!!! Para aplaudirlo, por todo lo que logró!! Encima, nos trató como un anfitrión de lujo, nos dijo donde teníamos que ir, nos pasó unos productos locales espectaculares para tratar la teca, los inoxidables, un adaptador para los toma corrientes de las marinas, nos hizo sentir super bienvenidos en su tierra!!!

Al mediodía, quedamos en encontrarnos con toda mi parentela para almorzar, ya que ellos se embarcaban a la tarde en un catamarán. 

Nos juntamos en un restaurant para el almuerzo de reencuentro y fué un buen baño de familia, ya que ellos eran 12, entre tíos, primos, sobrinos y novias!!! Luego del almuerzo cada uno partió a hacer sus cosas y quedamos en encontrarnos, con los dos barcos el día siguiente para pasar el día juntos, ya que nuestros huéspedes recién subían en dos días. 

A la noche caminamos por las callecitas de la ciudad vieja de Split, encontramos un restaurante argentino, Don Armando, donde nos clavamos un choripan con chimichurri qué no lo podíamos creer. De paso nos quedamos hablando con los que atendían que eran una pareja de argentinos que había emigrado hace 4 meses y estaban contentos de que sus cosas iban funcionando. Después de un obligatorio gelatto, nos fuimos a dormir, con el corazón contento de todos los reencuentros qué nos regaló nuestro primer día en Croacia. 

A la mañana siguiente, partimos de Split para una bahía donde nos encontramos con el barco de la parentela, que encima el capitán que habían contratado era amigo. Así que nos pasamos el día a pura familia, a la noche nos movimos al puerto de Stari Grad y cenamos juntos en una pizzería, como si estuviésemos en Buenos Aires!! Nosotros felices de poder compartir con gente querida!

A la mañana siguiente, nos despedimos, ellos seguían con su itinerario hacia el Sur y nosotros ya teníamos que entrar a una marina a buscar a nuestros huéspedes. 

Todo venía viento a favor hasta que, para que uno no se acostumbre...El universo manda alguna llamada de atención!!! De pronto me dejó de funcionar la tarjeta de memoria SD del plotter donde tenía almacenada todas las cartas náuticas... chan. Y ahora cómo conseguir una nueva tarjeta!!

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